No es fácil poner palabras y conceptos a algo tan vivo, emocional y espiritual. La experiencia ha sido maravillosamente mágica y transformadora, un exorcismo. Siento muchísima energía interior. Fue una toma plena de consciencia y todo ha ido colocándose dentro de mí. Al día siguiente tuve una reunión de trabajo de seis horas y me sentí como en mi salsa, alegre y lúcida. Me enamoré allí mismo de una persona que no conocía, pero ambos creíamos que nos conocíamos de algo. Fue como si estuviese presa de un encantamiento desde la sesión, pensé que me habías embrujado. Sensación de amplitud y libertad para crear.