Desde que comencé a leer a David, empecé a despertar una parte esencial en mí que estaba tapando. Por eso me animé a contactar con él para una sesión, y ese momento compartido fue un revulsivo tal que aún lo estoy asimilando. Ha sido una maravillosa experiencia. Muy bonita su forma de plasmar en palabras lo que iba viendo. Lo he hecho mío desde el principio. Y me ha hecho sentir muy cómoda, incluso destapando mis partes menos bonitas.